Mis vacaciones con Esterina

Desde hace unos meses, mi amiga Esterina se hab√≠a separado de su esposo, o m√°s bien, su esposo se hab√≠a ido de casa y se hab√≠a unido a una ni√Īa del este. Esterina y yo somos amigas de las escuelas primarias, nos conocemos en profundidad, nos confiamos el uno al otro incluso por cosas que nunca hubi√©ramos dicho a nuestras madres.

Le hab√≠a dicho a Esterina que tuviera cuidado de no exagerar, pero su √ļltima «aventureta» hab√≠a sido para su marido la gota cl√°sica que hace que el jarr√≥n se desborde. Cuando se dio cuenta de que una vez m√°s su esposa no caminaba en l√≠nea recta, busc√≥ a otra mujer y la encontr√≥. Tengo que ser honesto, Mario, su esposo, hab√≠a soportado durante a√Īos y por amor a su esposa ver crecer sus cuernos de vez en cuando, pero hay un l√≠mite para todo y en un momento el pobre hombre hab√≠a tirado la toalla.

Lo hab√≠a visto un mes antes, caminaba con los hombros rectos y, finalmente, la sonrisa hab√≠a vuelto a su rostro, tanto que me salud√≥ con alegr√≠a pero no se detuvo a hablar de eso, sabiendo que yo era amiga de Esterina, no √Čl quer√≠a lidiar con una conversaci√≥n desagradable. Y habr√≠a habido discursos desagradables, ya que sab√≠a que mi amigo lo estaba pasando mal, ya que √©l se hab√≠a ido, ella ni siquiera hab√≠a gastado un centavo y el √ļnico que los estaba haciendo tapping era su abogado, si hubiera tenido alguna. la posibilidad ‘Habr√≠a tratado de hablar con √©l sobre esto, aunque tem√≠a una expl√≠cita «haz tus pollas».

Pero «mis pollas» se hab√≠an vuelto as√≠ desde que Esterina me hab√≠a estado utilizando como cajero autom√°tico por un tiempo, ahora la cifra estaba empezando a ser sustancial, mi esposo todav√≠a ignoraba los pr√©stamos que le hice, pero tarde o temprano la cosa saldr√≠a y me har√≠a historias. Tem√≠a no volver a ver ese dinero nunca m√°s. Mientras tanto, hab√≠amos llegado en julio, el mes de nuestras vacaciones, en ese momento todav√≠a fuimos a la playa por un mes entero.

Esterina me dijo que no quer√≠a estar sin m√≠ durante un mes, que no pod√≠a permitirse ir a la playa en nuestra √°rea, que no ten√≠a dinero, que ten√≠a que estar distra√≠da, que estaba deprimida, en pocas palabras, muchas conversaciones para convencerme de que lo hiciera. ven con nosotros de vacaciones Se lo coment√© a mi esposo, que acept√≥ casi con entusiasmo el cerdo, por la luz que vi brillando en sus ojos y por su sonrisa lasciva, me di cuenta de que estaba acariciando la idea de follarnos a los dos, a m√≠ y a mi amigo. y tal vez para hacer tambi√©n una «imagen pl√°stica» que involucraba a los tres juntos.

Tambi√©n conoc√≠a las marcadas «tendencias» de mi amigo que, adem√°s, ya no ten√≠a un marido cercano, una presa atractiva, f√°cil y sin riesgos. Para los hombres del gatito incluso vender√≠an a su madre, ¬°qu√© gente tan fea! Sin embargo, el treinta de junio de 2006, fue un viernes … ¬°salida! El lugar elegido fue una de las muchas perlas de la costa tirrena de Calabria. Los primeros d√≠as pasaron casi en el d√≠a de fiesta m√°s completo, el mar, el helado, la pizza, el cine, algunas noches bailando.

Por la noche, a pesar de que el apartamento era peque√Īo, mi esposo y yo follamos, pero tratamos de no dejar que mi amigo nos escuchara dormir en una cuna en la cocina, luego dijimos «a qui√©n le importa». de hecho, la idea de que ella nos espiaba comenz√≥ a complacernos y luego ya no tuvimos reparos. En la ma√Īana, Esterina me dijo que no pod√≠a bajar a la playa con los c√≠rculos oscuros que se le acercaban por el Ditalini que le hab√≠amos obligado a hacer, que si la provoc√°bamos se unir√≠a a nosotros en la cama y luego me mostrar√≠a qu√© pod√≠a hacer con ella. Mi marido y nosotros nos re√≠amos como idiotas. Pero ten√≠a miedo, en cambio, de que la cosa realmente pudiera pasar y, debajo, casi me hubiera gustado.

Esterina ten√≠a cuarenta a√Īos y era hermosa. Ten√≠a un cuerpo que, a pesar de ser una amiga, solo empec√© a descubrir que a menudo la ve√≠a desnuda. Me hab√≠a descubierto a m√≠ mismo, inmediatamente alejando la imagen, deseando lamerla entre sus piernas cuando vi su co√Īo cubierto de pelo negro y sus pechos. Por un momento hab√≠a imaginado a Esterina molestada por mi esposo mientras lam√≠a su co√Īo. Ciertamente, mi esposo no se habr√≠a dejado rezar … pero no deber√≠a haber ocurrido. Estaba decidido a no descubrir realmente mi lado oculto, estaba empezando a temer que era bisexual.

En ese primer fin de semana de julio, la playa estaba muy concurrida y cuando tomamos el sol estirado lado a lado, escuch√© a Esterina dici√©ndome que mirara algo. Un caballero de casi cincuenta a√Īos caminaba lentamente por la costa, bronceado y con un calzoncillo blanco que sobresal√≠a sobre su piel. Pero no solo destac√≥ el traje, sino que tambi√©n sobresali√≥ la gran polla, casi a su lado izquierdo, y por lo que se pudo ver, desde la tensa tela del traje, hasta la gran cabeza con capucha.

El chico hab√≠a atra√≠do la atenci√≥n de todas las mujeres en la playa. Incluso algunas se√Īoras mayores de la sombrilla de playa cercana que se re√≠an haciendo gestos elocuentes. Nunca hab√≠a deseado pollas de gran tama√Īo, todo el inter√©s que mostraban las mujeres, y Esterina no lo era tanto, me sorprendi√≥ y me avergonz√≥, pero me encontr√© moj√°ndome tanto entre mis piernas que tem√≠ que el disfraz se mojara y se mojara.

La mancha se pod√≠a ver. Mi esposo que estaba leyendo no hab√≠a notado estas miradas ardientes de las mujeres en la playa que, si fuera posible, se hubieran arrodillado en la playa, chupando esa maravilla. A m√≠ tambi√©n me sorprendi√≥ desearlo, pero Esterina fue m√°s lejos, se levant√≥ de la toalla y me dijo: «Tengo que conocerlo», se van «.

Mi esposo, finalmente alzando los ojos del libro, me pregunt√≥ a d√≥nde iba y le dije que en Esterina parec√≠a haber visto a un amigo entre la gente y estaba tratando de localizarlo. Por la noche, Esterina se prepar√≥ para salir, mi esposo dijo que hab√≠a sido invitada a cenar con su vieja amiga que hab√≠a encontrado en la playa y que ella nos habr√≠a presentado a √©l, me hab√≠a dicho que hab√≠a logrado engancharlo venciendo a la feroz competencia de separados, viudas, ni√Īas e incluso alguna esposa acompa√Īada por su esposo y que por la noche esperaban «grandes cosas». Yo le insinuaba que entrase en las webcam xxx pero ella segu√≠a a lo suyo.

Cuando yo era un poco ligero, mi esposo se fue a la cita, coment√≥ con evidente decepci√≥n que mi amiga iba a ser una zorra en alg√ļn lugar. Esterina regres√≥ ese d√≠a, hab√≠an pasado unas horas, alrededor de las ocho de la ma√Īana, mi esposo todav√≠a dorm√≠a y yo estaba haciendo caf√©. «Qu√© noche, Carme», me dijo en voz baja para no ser escuchada por mi marido. «Fuimos a cenar y luego me llev√≥ en autom√≥vil a la peque√Īa carretera que corre a lo largo del Corvino, la que pasa por debajo del puente, y me las dio. follada la primera vez. Sabes que he visto un mont√≥n de pollas pero como esto nunca, pens√© que no pod√≠a meterme y en lugar de eso me sorprend√≠. Una sensaci√≥n que nunca se sinti√≥ lo dej√≥ tan duro como un trozo de madera hasta que me corri√≥, ¬°Carme nunca fue forzada! ¬°Y qu√© corrida, un r√≠o de crema caliente!

Deber√≠as intentarlo. No s√© cu√°ntas veces me he corrido. Luego me llev√≥ al departamento con dos de sus amigos. √Čl tambi√©n me hizo follar por sus amigos, No s√© cu√°ntas boquillas hice y cu√°ntas veces me lo pusieron en el culo mientras √©l estaba dentro de m√≠, el tonto, y al final incluso me molest√≥ con esa cosa magn√≠fica de √©l «. Y concluy√≥ con alegr√≠a y alegr√≠a:» Voy a hacerme un Ducharse que ni siquiera puedes imaginarte cu√°nto se est√° quemando mi trasero «. Me hab√≠a imaginado un poco la escena, me parec√≠a un poco desagradable, pero la envidiaba un poco para disfrutar del sexo sin problemas.

Pensar que un extra√Īo, as√≠ que, de repente, me lo puso en la boca me enferm√≥, luego imagino que me tomaron en dos, uno en el frente y otro en el culo mientras chupaba, un tercero me hizo mover el est√≥mago y luego Todos los hombres que no conoc√≠a y que ciertamente habr√≠an corrido en mi boca. ¬°Qu√© asco y c√≥mo puta Esterina! Me pregunto c√≥mo se sinti√≥ una mujer. Sentir a Esterina era muy agradable. Pens√© que encend√≠ la estufa bajo el moka. Mientras tanto, mi marido se levant√≥.

Saliendo de la ducha con el albornoz lo suficientemente abierto como para apestar a mi marido con la vista de sus piernas y algunos destellos de su hendidura negra se volvieron hacia √©l coquetamente: «Pascua» Me permit√≠ invitar a mi amigo a cenar aqu√≠ esta noche, una persona tan bueno Me gustar√≠a hacerle saber acerca de esto. Te importa Quer√≠a preguntarte antes, pero no tuve la oportunidad «Dime la verdad, ¬Ņte importa?» Pasquale, aturdido como estaba con las piernas firmes y firmes de mi amigo y con los ojos en su tri√°ngulo negro, respondi√≥ que estaba muy feliz. Solo agreg√≥ que por la noche se hab√≠a combinado con amigos para ir a pescar y que no pod√≠a ser retenido despu√©s de la cena. Regresar√≠a alrededor de las tres de la ma√Īana, esperando con alg√ļn pez grande. Ella respondi√≥ que ella y su amiga planeaban ir a bailar despu√©s de la cena, no pensar demasiado en el gran pez porque nunca era necesario poner l√≠mites a la providencia y que ella solo lamentaba que yo permaneciera sola.

Y ya, pens√©, el gran pez la habr√≠a tra√≠do, pero mi marido no podr√≠a haberlo sabido. Por la ma√Īana y la tarde pasaron en silencio, la amiga de Esterina no se present√≥ y esto me complaci√≥. Mi amiga estaba tomando el sol bien extendida con crema y acostada sobre su espalda ten√≠a las piernas bien abiertas. Mis ojos se posaron en su entrepierna donde, entre un cabello negro que se abr√≠a paso hasta los bordes del traje, se notaba la notable hinchaz√≥n de los labios y el surco de su co√Īo.

El traje se desliz√≥ como un peque√Īo ca√Ī√≥n y no pude evitar notar que una mancha, ciertamente no sudada, rezumaba sobre la tela el√°stica. ¬ŅEra posible que todav√≠a fuera el esperma de los hombres que lo hab√≠an follado la noche anterior? O, pensando en lo que hab√≠a pasado, ¬Ņse estaba mojando? Una vez m√°s, me encontr√© deseando que en esa playa estuvi√©ramos solos y que ella estuviera desnuda para lamerlo, ¬°maldita sea! Por la noche, Esterina se hab√≠a ido para acompa√Īarnos a su amiga, mi esposo prepar√≥ el equipo de pesca en la terraza y yo, mientras preparaba la cena, pensamos en c√≥mo se desarrollar√≠a la noche. Ciertamente no estaba preocupado por la cena, mi esposo sab√≠a c√≥mo ser un hu√©sped amable y alegre, me preocupaba despu√©s de la cena, cuando mi esposo se iba a unir a sus amigos para pescar. ¬ŅSe ir√≠an pronto Esterina y su amiga para ir a bailar, o, como hab√≠a dicho por la ma√Īana, se me ocurrir√≠a algo para que lo probara? ¬ŅY si mi marido no fuera a pescar? ¬°Qu√© combinaci√≥n afortunada se hab√≠a logrado pero cu√°l era el plan original?

¬ŅEl de mi esposo presente? Porque a Esterina, algo debe haber llegado con una vieja puta como era. Tal vez nos hubiera llevado con habilidad al final de la noche a un intercambio de pareja donde su amigo nos hubiera follado a los dos y mi esposo apenas hubiera probado las mamadas o, como mucho, el co√Īo de Esterina. Por supuesto, mi esposo habr√≠a sido el perdedor de la confrontaci√≥n y cuando me hubiera visto jodido por el otro o se hubiera resignado a s√≠ mismo o se hubiera ido o participado.

Ella quer√≠a involucrarme en su colmena, estaba segura, Quer√≠a un compa√Īero y un apoyo seguro, ten√≠a que aprovechar esa gran polla para hacerme perder la cabeza. Pero, afortunadamente, mi esposo no habr√≠a estado all√≠ esa noche, la t√°ctica de ser follado por su amigo era ciertamente m√°s sencilla. Me dije a m√≠ mismo que me habr√≠a negado, pero no pod√≠a negarme a m√≠ mismo que ten√≠a curiosidad, tal vez Esterina hubiera sido tomada en mi presencia y ya no podr√≠a resistir la tentaci√≥n de lecc..no! Tal vez me pondr√≠a tan cachondo que probablemente dejara que esa polla bajara a lo m√°s profundo de mi ser. Pero la estrategia de Esterina era muy simple, cuando mi esposo sali√≥ a pescar y estaba segura de que no pod√≠a volver ya, me pidi√≥ que me sentara junto a ellos.

Ahora me sent√≠a predestinado, una fuerza irresistible me inst√≥ a hacer el primer cuerno a mi esposo y tal vez descubrir mi verdadera naturaleza. Sab√≠a lo que iba a pasar, quer√≠a escapar, llamar a mi esposo, pero el deseo me mantuvo atado. Esterina sac√≥ la polla de Michele y comenz√≥ a chuparla. Mamma mia que grande, ten√≠a venas gruesas de un dedo y la lengua de mi amiga lami√≥ una enorme capilla sedosa, lisa, brillante y dura. Esterina me indic√≥ que bajara la cabeza hacia la polla de Michele y la lamiera. Me desempe√Ī√© como drogadicto y abr√≠ toda la boca para tomar esa cabeza. Michele dio un empuj√≥n y lo dej√© caer en mi garganta pero me sent√≠ sofocado. La mano derecha de Michele toc√≥ mi cl√≠toris y sent√≠ sus dedos, primero uno, luego dos, luego tres, desliz√°ndose dentro de m√≠. Pero la posici√≥n no les permiti√≥ entrar totalmente.

Luego me di la vuelta en el sof√° y extend√≠ las piernas, me apresur√© a venir y lamerlo, pero a ella se uni√≥ Esterina, quien lo reemplaz√≥ mientras lo pon√≠a de nuevo en mi boca. Me di cuenta de que era Esterina lami√©ndome el crack y sent√≠ un placer a√ļn m√°s intenso. ¬ŅAs√≠ que incluso a Esterina le encantaba lamer su co√Īo como yo quer√≠a? No s√© cu√°nto tiempo tom√≥, pero con los muslos abiertos que ya ten√≠a, fue f√°cil para Michele comenzar a llevarme, hundiendo su maravillosa herramienta en mi vagina. Nunca hab√≠a tomado ninguna otra polla, pero la de mi marido y la de Michele me dieron sensaciones nuevas, dolorosas y al mismo tiempo maravillosas, tal como lo hab√≠a dicho Esterina.

Soy una mujer f√°cil de llegar al orgasmo, Creo que vine la primera vez cuando termin√≥ meti√©ndose dentro de m√≠, cuando tuve que acostarme con el est√≥mago, de lo contrario sentir√≠a dolor mientras Michele estiraba mi vagina. Sus grandes bolas se estrellaron contra mi co√Īo dilatado mientras m√°s r√°pido y con m√°s fuerza me perforaba. Pero realmente sent√≠ todo el poder de esa majestuosa vara cuando me llev√≥ a lo perrito. Me di cuenta de que Esterina estaba de pie con las piernas abiertas frente a mi cara y le acariciaba el cl√≠toris. Me liber√© de cada remordimiento y comenc√© a lamerlo. Pero a qui√©n le importa si soy bisexual grit√© dentro de m√≠, d√©jame lamer esta maravilla. Michele esa noche me hizo sentir su abundante esperma caliente mientras se lava hasta el fondo de mi vientre.

Esterina y yo nos lamimos como lesbianas empedernidas y Michele también le dio su jodida dosis. Después de una hora se fueron, yo había cruzado el Rubicón, a estas alturas ya sabía que ya no volvería, le habría dado rienda suelta a mi naturaleza bisexual y no habría dejado escapar ninguna mierda que realmente lo mereciera. Estuve de acuerdo con Michele y Esterina en que en la tarde del día siguiente, con la excusa de ir de compras solo a mí y a mi amigo, lo habríamos encontrado en el apartamento donde estaba con sus amigos. Para mí, esta doble penetración de la que hablaba Esterina estaba empezando a complacerme, pero la primera vez en el tonto que quería la polla de Michele y luego en el culo que quería entrar, habría entrado.

Me hab√≠a convertido en una puta como Esterina, ella ya hab√≠a notado durante mucho tiempo que tambi√©n me gustaban las mujeres, La experiencia no es el agua. E incluso si parece un lugar com√ļn, una polla grande o muy grande es siempre un argumento ganador para atrapar a una mujer. Si mi esposo se hubiera dado cuenta, me habr√≠a encontrado solo, pero por qu√© preocuparse, mi amigo y yo habr√≠amos vivido muy bien juntos y los hombres que quer√≠an echarnos la mierda habr√≠amos encontrado tantos.

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